Seguro
Para proteger los dientes y encías delicados de los bebés, un sensor de protección de presión monitorea la fuerza de cepillado en tiempo real. Si su hijo aplica una presión excesiva, el cepillo reduce instantáneamente la intensidad de la vibración, emite pulsos una vez por segundo y parpadea una luz roja. Esto proporciona una retroalimentación sensorial inmediata que enseña al niño a cepillarse con suavidad, evitando la irritación de las encías causada por el cepillado excesivo.


















